Subscribe Us

“Al final las oportunidades no son tan calvas, algunas tiene cabello”.

Saludos queridos lectores, bienvenidos a mi nuevo mundo, sí al mundo de las escrituras, los textos y las lecturas. Será la nueva modalidad cuando no tenga el tiempo suficiente para hacer los videos a los que están acostumbrados a recibir. Será una serie de publicaciones que les invito a seguir. 

Cuando me refiero en el título “Al final las oportunidades no son tan calvas, algunas tienen cabello” busco desmantelar la vieja frase de que “Las oportunidades son calvas y hay que agarrarla por el cabello”. Un viejo aforismo que inconscientemente hemos aprendido de nuestros ancestros. Muchos incluso sin conocer su significado y significando. 

Pareciera algo normal en nosotros los dominicanos, sobre todo los de campo adentro acuñar frases, refranes y dichos, que simplemente repetimos porque lo hemos escuchado tantas veces que nos obligan a aprenderlos, ignorando el contexto en el que se origina. 

“Las oportunidades no son tan calvas, algunas tiene cabello” es una alusión a esas espinas que tienen algunas oportunidades, donde se ve claro que no son cavas, que tienen cabello y hay que saberlo agarrar para que no se caiga. 

Es ahí donde nace el pecado de repetir todo lo que se escucha. Ante la realidad que estamos viviendo es fácil afirmar, que las oportunidades de antes no son las mismas que las de ahora. Quizás las de años atrás sí eran calvas y había que agarrarlas por los cabellos. Según cuentan nuestros antecesores no era fácil encontrar una oportunidad en aquel tiempo cuando ellos crecieron. 

Sin embargo, ahora quizás hayan más oportunidades, solo con la salvedad que algunas sí tienen “cabello”. Incluso quizás se tornen más difíciles agarrarla. 

Pasa en todos los aspectos de la vida; profesional, personal, entre parejas, entre amigos, laboral, etc. lo importante es estar preparados para cuando se presente. Por que se da el caso que hay personas a quienes la oportunidad les cae a las palmas de las manos, pero no están preparados. Otros sin embargo sí lo están pero no se le presenta la oportunidad. 

Las oportunidades negadas. 

Hay ocasiones donde existen oportunidades que son negadas, inclusive a personas muy profesionalmente preparadas. En ese caso ese tipo de oportunidad que ha sido negada tiene sus cabellos, pero no te permiten agarrarlo, por las circunstancias que sean. 

Por ejemplo: conozco de personas que están bien formadas, listas para ocupar ciertas posiciones, pero como no son amigos del jefe, o del dueño de la empresa, o no tienen una cuña, no le permiten acceder al puesto. En ese caso, quizás el interesado estaba preparado para aprovechar la oportunidad y agarrarla por sus cabellos, sin embargo la falta de una conexión, o el tráfico de influencia les perjudicó. 

Ese es el mundo en el que vivimos, donde abunda la doble moralidad. Ciertamente el llamado es a estar preparados siempre, para cuando se presente esa gran oportunidad, con cabello o sin cabello. Con cuña o sin cuña, apoderarnos de ella y hacerla nuestra. De tal forma que los méritos que vengan detrás de ella, podamos disfrutarlo, no porque nadie nos haya abierto las puertas, y por tanto, haya que agradecerles. Sino que el resultado sea el fruto de nuestro esfuerzo; y eso si tiene gran valor. 

No hay que estar haciendo lobby, no hay que agradecerle, ni rendirle cuentas a nadie. Solo serán tú y tus éxitos.

Publicar un comentario

0 Comentarios